Qué aire necesita una clínica dental

Un compresor dental no es un compresor cualquiera. El aire que mueve las turbinas, los micromotores y la jeringa tiene que llegar sin aceite, porque la emulsión de agua y aceite de un compresor lubricado daña los instrumentos rotatorios y, si se usa para secar la preparación antes de cementar o adherir, compromete el trabajo. Tiene que llegar también seco y filtrado, porque la humedad acaba averiando la neumática del equipo.

Por eso todos los compresores del catálogo de compresores son de pistón seco, sin lubricación, y la mayoría llevan secador. El filtro Producto distingue tres cosas:

  • Compresores. Los de sillón de Cattani, Mestra y Bader, y los compresores CAD-CAM de Cattani para fresadoras.
  • Sistemas de aspiración y compresión. Los Blok-Jet Silent 1 y Silent 2, con compresor y aspiración en un mismo armario.
  • Cubiertas insonorizadoras. La campana de insonorización de Cattani, que se compra aparte para los compresores de uno a tres cilindros.

Cuánto aire: el número de equipos

Lo primero es saber cuántos sillones van a usar aire a la vez. Cada fabricante lo calcula a su manera, y conviene conocer la regla de cada uno:

  • Cattani. Un cilindro produce unos 60 l/min a 5 bar y un instrumento rotatorio consume de 50 a 60 l/min a 2-3 bar, así que cuenta un cilindro por sillón, con margen para que el secador se regenere en las pausas: el AC100 para uno, el AC200 para dos y el AC300 para tres.
  • Mestra. Se suman los consumos de todo lo que se va a conectar, como si funcionara a la vez, y el resultado se divide entre dos. Su compresor de 80 l/min con secador alimenta un equipo, y el de 160 l/min, uno de uso muy alto o dos de uso moderado.
  • Bader. Da un rendimiento óptimo y un máximo trabajando a 6 bar: el compresor de 25 litros, óptimo para un sillón y hasta dos, y el de 55 litros, óptimo para dos y hasta tres.

El filtro Número de equipos recoge el máximo que da cada fabricante, y cada ficha explica la condición. Lo que no conviene es comparar caudales sin mirar la presión: Mestra los da a 4 bar, Cattani a 5 bar en los compresores de sillón y a 8 bar en los de fresadora, y Bader a 5 bar. Una cifra mayor a menos presión no significa más aire útil.

El compresor tiene que ir sobrado. Si trabaja al límite no hace las pausas que necesita el secador para regenerarse, el aire sale con más humedad y el motor se desgasta antes. Si la clínica va a crecer, es preferible elegir ya el modelo del número de sillones previsto.

El secador: aire seco para el equipo

El aire comprimido se calienta y arrastra la humedad del ambiente; al enfriarse, el agua condensa en las tuberías y en el equipo. El secador la retiene antes de que el aire salga a la instalación. En el catálogo hay tres sistemas:

Adsorción que se regenera sola

En los Cattani, el aire pasa por un intercambiador que lo enfría, un ciclón recoge las primeras gotas y una columna de gel de sílice retiene el resto. Al final de cada carga, aire seco a contracorriente regenera el gel y se lleva el agua a una botella.

Secador con purga automática

Los Mestra con secador quitan la humedad antes de la salida, y una electroválvula expulsa cada 40 minutos el aire y el agua acumulados. Mestra los ofrece también con filtro HEPA H14.

Condensador y secador

Los Bader enfrían el aire con un condensador y su ventilador, lo secan y lo filtran con un HEPA H14 antes del depósito.

Un compresor sin secador tiene su sitio fuera del sillón: en el laboratorio, para soplar, limpiar o presurizar ollas y recipientes de polimerización, y como compresor de reserva. Es el caso del Mestra de 80 l/min sin secador y del de 160 l/min, que también están en la categoría de compresores de laboratorio. Para chorreado conviene un modelo con secador.

Depósito y filtración

El depósito acumula el aire comprimido y amortigua los picos de consumo: cuanto mayor, más se espacian los arranques del motor. En el catálogo va de 25 a 300 litros, y el filtro Capacidad permite elegirlo. Por dentro, el depósito está recubierto de una resina apta para alimentos en los Cattani y es porcelánico en los Bader, para conservar el aire limpio.

El aire entra por un filtro que retiene el polvo y protege los cilindros, y en los Cattani y los Bader sale por un filtro antibacteriano HEPA H14. La sala donde está el compresor también cuenta: si es polvorienta, los filtros de aspiración se colmatan antes y hay que cambiarlos con más frecuencia.

Ruido e insonorización

Un compresor de sala técnica trabaja a unos 70 dB(A): de 70 a 73,6 dB(A) los Cattani de uno a tres cilindros, y alrededor de 60 los Bader. Los Mestra se quedan en 53 y 54 dB. Si el compresor tiene que estar cerca de la consulta, el filtro Insonorización separa los modelos que vienen insonorizados de serie:

  • Protección de plástico. Los AC100Q, AC200Q y AC300Q llevan de serie una protección de Cattani que baja el ruido a 63, 63 y 68 dB(A), con el mismo aire que sus versiones sin protección.
  • Campana de chapa. La campana de Cattani se monta sobre un AC100, AC200 o AC300 sin protección, baja el ruido unos 20 dB(A) y aguanta el sol, la lluvia y las heladas, así que el compresor puede ir en el exterior.
  • Armario con la aspiración. Los Blok-Jet Silent reúnen un compresor Cattani y un aspirador en un armario ventilado, a 57,5 y 55 dB(A), para clínicas sin sala de máquinas.

Las protecciones y campanas tienen que ser las del fabricante: Cattani solo mantiene la garantía con las suyas, que además protegen contra estallidos e incendios.

Instalación

El compresor va en una sala técnica a la que no accedan los pacientes, ventilada y con una temperatura de 5 a 35 °C en los Cattani y de 5 a 40 °C en los Mestra: con más calor, el secador deja de secar bien. Necesita espacio libre alrededor para refrigerarse, 50 cm en los Mestra, y conviene una recogida de líquidos en el suelo conectada al desagüe.

La línea eléctrica tiene que soportar la carga de la placa, con toma de tierra y protecciones; todos funcionan con red monofásica salvo el AC910, que pide 400 V trifásica. La red de aire es tan importante como el compresor: en anillo, de cobre aislado, para mantener la misma presión en todos los sillones y evitar condensaciones, con tuberías de al menos 15 mm de diámetro interior y racores de 10 mm, y sin fugas. La tubería principal de los Cattani es de 20 mm y las derivaciones, de 14 mm, salen por encima de ella.

Mantenimiento

  • Purga del depósito. El agua que se acumula en el calderín se purga cada dos o tres días, según la humedad y el uso. Si sale agua en los compresores con secador, el secador no está trabajando bien.
  • Filtros y ventiladores. Los filtros de aspiración y los HEPA se cambian una vez al año en una sala limpia, y los ventiladores y las aletas de refrigeración se mantienen limpios.
  • Desgaste. En los Mestra, cada 2.000 a 3.000 horas se cambian las válvulas de láminas, los segmentos del pistón y los filtros, o el cabezal completo.
  • Revisión técnica. En los Cattani, un técnico revisa cada seis a doce meses la presión de carga, el consumo eléctrico, la regeneración del secador y las fugas.

Hay dos señales que piden revisión: que el compresor arranque sin que nadie use el aire, que indica una fuga, y que le cueste llegar a la presión de parada o haga más ruido del habitual.

Compresores para fresadoras CAD-CAM

Las fresadoras piden mucho caudal a una presión de 8 a 10 bar, más de lo que da un compresor pensado para los sillones. Cattani tiene una línea propia que entrega el aire a 8 bar: el AC310, de tres cilindros, con 165 l/min para una fresadora; el AC610, de dos grupos, con 330 l/min para fresadoras que consumen de 160 a 240 l/min, y el AC910, de tres grupos y 400 V, con 495 l/min para varias fresadoras. Los dos primeros trabajan a 230 V. Los compresores de pistón seco de Mestra no son aptos para fresadoras.

Las tres marcas del catálogo

Cattani cubre toda la gama: compresores de uno a tres cilindros con secador de adsorción, sus versiones insonorizadas, la campana, los Blok-Jet y la línea CAD-CAM, con 36 meses de garantía. Mestra ofrece compresores de pistón seco de 80 y 160 l/min, con y sin secador, silenciosos y de mantenimiento sencillo, también para el laboratorio. Bader tiene dos compresores compactos con condensador, secador y filtro HEPA H14, de 25 y 55 litros, con 24 meses de garantía.

Dónde seguir

Compresores

Todos los compresores de la clínica, con sus filtros, y los del laboratorio.

Sala de máquinas

La otra máquina de la sala técnica es la aspiración, y su guía explica cómo elegirla.

Preguntas frecuentes sobre compresores dentales

¿Qué compresor necesito para dos sillones?

Uno que dé aire de sobra para los dos trabajando a la vez y deje margen para que el secador se regenere. En el catálogo, el Cattani AC200 o su versión insonorizada AC200Q, de dos cilindros y 160 l/min a 5 bar; el Mestra de 160 l/min con secador, que da para un equipo de uso muy alto o dos de uso moderado, y el Bader de 55 litros, que rinde para dos sillones y llega a tres. Si se prevé un tercer gabinete, conviene pasar ya a un compresor de tres sillones, como el AC300.

¿Con secador o sin secador?

Para alimentar el equipo dental, con secador: la humedad del aire acaba averiando turbinas y electroválvulas y estropea el secado de la preparación. Los modelos sin secador, como los de pistón seco de Mestra sin secador, sirven para el laboratorio, para tareas sencillas como soplar o presurizar ollas y como compresor de reserva.

¿Dónde pongo el compresor si no tengo sala técnica?

Hay tres salidas: un modelo con protección insonorizante de serie, como los Q de Cattani, que trabajan a 63 o 68 dB(A); la campana de chapa sobre un AC100, AC200 o AC300, que baja el ruido unos 20 dB(A) y permite ponerlo en una terraza o un patio, o un Blok-Jet Silent, que mete compresor y aspiración en un armario insonorizado. En todos los casos el compresor necesita ventilación y una temperatura de trabajo que el secador soporte.

¿Por qué arranca el compresor de noche sin que nadie use el aire?

Porque hay una fuga: en la red de tuberías, en un racor o en algún equipo conectado. El presostato vuelve a arrancar el motor cada vez que la presión del depósito baja, y una fuga hace que baje sola. Además de gastar energía, desgasta el compresor: conviene localizarla y repararla, y no dejar el compresor en marcha cuando no se usa el aire.

¿Puedo usar el compresor de la clínica para la fresadora?

No es lo habitual. Las fresadoras CAD-CAM piden mucho caudal a una presión de 8 a 10 bar, más de lo que da un compresor pensado para los sillones, que trabaja a unos 5 bar; los compresores de Mestra, por ejemplo, no son aptos para fresadoras. Para la fresadora están los compresores CAD-CAM de Cattani: el AC310 para una, el AC610 para fresadoras de más consumo y el AC910 para varias.

Esta guía forma parte de la guía del equipamiento de la clínica dental, que recorre la sala de máquinas, el gabinete y el resto del equipamiento y orienta entre sus familias.

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